Una pregunta que se repite constantemente entre las personas que quieren iniciar a sus mascotas en la dieta BARF es ¿puedo dar huevo a mi perro? Es por eso que hoy os quiero hablar de los beneficios de dar huevo a nuestros peludos.

El huevo es una proteína de muy alta calidad, barata y fácil de conseguir. Uno de los “alimentos funcionales” (alimentos que promueven el bienestar a nivel celular) de acuerdo con la Dra. Jean Dodds (Canine Nutrigenomics: The New Science of Feeding Your Dog for Optimum Health). Es, sin lugar a dudas, uno de los mejores suplementos que podemos dar a nuestros compañeros ya que aporta una gran cantidad de nutrientes, lo cual se traduce en beneficios casi inmediatos para su organismo.

Como siempre, surge también la duda de si es mejor darlos crudos o cocidos. Y, como casi siempre, la respuesta es crudos. Al igual que otros alimentos, al cocinarlos pierden muchas de sus propiedades y sus proteínas se desnaturalizan, reduciendo enormemente su potencial nutricional. En caso de perros sanos, adultos, no hay duda, lo mejor es darlos crudos. Los únicos casos en los que es mejor evitarlos es en perros muy jóvenes (cachorros hasta 3 meses) o muy ancianos o inmunodeprimidos. También si genera alteraciones gastrointestinales (en casos raros), entonces será mejor cocinarlos.

Y la tercera duda. ¿Le doy la cáscara también? Y la respuesta, un rotundo ¡SÍ! La cascara está cargada de minerales, especialmente calcio, que termina de hacer del huevo un alimento COMPLETO. Así que lo ideal es dar el huevo completo, con su cáscara y que el perro lo disfrute tal cual. Sin embargo, si tu perro es un poco más quisquilloso y no se la quiere comer, entonces puedes también triturar la cáscara junto con las verduras o ponerlas en el yogurt. También puedes usarla para complementar el calcio de la dieta en perros que no pueden comer huesos por algún motivo, dejándola secar y triturándola para luego esparcirla sobre los alimentos. La cáscara tiene también esa membrana blanca, que parece como una lámina muy fina que está cargada de colágeno y ácido hialurónico, excelentes para las articulaciones y la piel.

El huevo es una fuente excelente de proteína, ácidos grasos, Biotina (en la yema), Vitamina A, Riboflavina, Vitamina B12, hierro, Selenio, Zinc y Calcio (en la cáscara).

¿Pero qué pasa con la avidina, que evita la absorción de Biotina? La avidina (presente en la clara) evita la absorción de la Biotina, sin embargo, se ha demostrado que se necesitaría consumir una excesiva cantidad de huevo crudo (más de 5-8 por semana) y tener al mismo tiempo una dieta muy baja en Biotina (por ejemplo, el pienso) para llegar a causar una deficiencia de Biotina. O esta deficiencia también se puede producir cuando se consume solo la clara, sin la yema. Si esto os preocupa, podéis cocinar la clara, aunque se perderían muchos de los beneficios con la desnaturalización de los nutrientes y, como he explicado más arriba, realmente no es necesario. Es decir, si damos el huevo ENTERO, la cantidad de Biotina de la yema supera con creces la cantidad de avidina y no genera ningún problema.

Para evitar la contaminación de los huevos con sustancias químicas utilizadas para mejorar su aspecto (por ejemplo, dar brillo) lo mejor es elegir huevos de gallinas camperas o lavar la cáscara bien antes de darlo.

El huevo es excelente cuando debemos aumentar la proteína de la dieta, por ejemplo, en perras lactantes o preñadas, cachorros en crecimiento a partir de los 3 meses, en perros mayores sin problemas inmunitarios, perros muy activos, perros de trabajo o atletas etc. Al ser líquido, es muy fácil de usar mezclándolo en una batidora con vegetales, por ejemplo, incluyendo la cáscara para evitar problemas de aceptación.

En resumen, el huevo es uno de los mejores suplementos que podemos dar a nuestros compañeros de cuatro patas.